Encaje como herencia, no como tendencia
Trabajamos encaje calais, valenciennes y bordado de Lunéville. Patrones que existen desde hace siglos, hilados ahora con mano contemporánea. La elegancia no es una temporada.
Vyolettae es una casa de lencería editada con criterio. Encaje calais, seda lavada y satín envejecido, cosidos en pequeñas tiradas. Para vestirte por dentro antes que por fuera.
No diseñamos para que te miren. Diseñamos para lo que sientes al verte una hora antes de salir de casa — o en un día en el que no sales.
Trabajamos encaje calais, valenciennes y bordado de Lunéville. Patrones que existen desde hace siglos, hilados ahora con mano contemporánea. La elegancia no es una temporada.
No producimos por exceso. Cada referencia se cose en tiradas de menos de sesenta piezas. Si una serie agota, no vuelve igual: vuelve mejor.
Vyolettae se pone primero para ti. Esa es la única medida que importa. Lo demás —cómo te ven, dónde la llevas, con quién— viene después y viene solo.
Cuatro piezas para vestirte por dentro. Hechas a medida en España, en esmeralda imperial, marfil antiguo, negro azabache y bronce envejecido.
Diseñada para realzar tu esencia.
Materia, tallaje, plazos de confección y precio se envían por correo a quien lo solicita. La maison responde personalmente, sin formularios.
Vyolettae trabaja con cuatro materias. No hay quinto. Cada una elige a su propio cuerpo — y no se sustituye.
Tejido en telares Leavers desde 1817. Patrón con memoria, tacto liviano, transparencia precisa.
Bordado a mano sobre tul de seda. Cada flor lleva entre cuatro y ocho horas de trabajo.
19 mommes. Caída de líquido, calor de algodón. Tratada con un lavado mate que pierde el brillo del tafetán.
Satín de seda tratado con un proceso de envejecimiento que apaga la luz superficial — densidad sin brillo televisivo.
Cuatro armonías cromáticas, cuatro páginas del cuaderno del atelier. El lookbook no es un catálogo: es la atmósfera de cada combinación.




Una carta al mes. Cuando una pieza sale del taller, las personas suscritas la ven primero. Sin descuentos, sin spam, sin ruido.
Tu dirección nunca se comparte · una carta al mes